La demanda fue presentada el 18 de septiembre de 2026 ante el Tribunal Federal del Distrito de Massachusetts. Universal, Sony y varias de sus discográficas asociadas acusan a Suno de haber utilizado sin autorización 60.202 grabaciones protegidas para desarrollar sus modelos de inteligencia artificial.
Pero hay un elemento que hace que este nuevo caso sea especialmente importante.
Suno v6 se lanzó el 9 de septiembre, apenas nueve días antes, como la primera gran generación de modelos desarrollada junto a socios de la industria musical como Warner Music Group, BMG y Believe. Suno aseguró además que v6 había sido entrenado desde cero con datos diferentes a los utilizados para sus modelos anteriores.
Universal y Sony cuestionan precisamente esa separación.
En resumen: la discusión ya no es únicamente qué música utilizó Suno para entrenar sus primeros modelos. Ahora también se debate si un modelo nuevo puede considerarse realmente independiente cuando aprende de datos, preferencias o resultados producidos por generaciones anteriores.
Y esa cuestión puede convertirse en uno de los debates más importantes alrededor de la música generada con inteligencia artificial.
¿Qué ha pasado exactamente con Suno?
Esta no es la primera batalla judicial entre estas compañías.
En junio de 2024, varias discográficas vinculadas a Universal, Sony y Warner demandaron a Suno por el supuesto uso no autorizado de grabaciones protegidas durante el entrenamiento de sus modelos.

Warner terminó alcanzando un acuerdo con Suno en noviembre de 2025 y posteriormente pasó a colaborar con la plataforma. BMG y Believe también han firmado acuerdos con la compañía.
Universal y Sony, sin embargo, mantienen su litigio.
Durante ese primer procedimiento las discográficas analizaron los datos utilizados para entrenar los modelos de Suno y, según explican en la nueva demanda, utilizaron tecnología de identificación de audio de Audible Magic para localizar grabaciones pertenecientes a sus catálogos.
Las compañías intentaron incorporar más de 61.000 obras adicionales al procedimiento original.
El juez F. Dennis Saylor IV rechazó esa ampliación el 18 de agosto de 2026 principalmente porque habría alterado el calendario del proceso, pero dejó abierta la posibilidad de presentar esas reclamaciones en una acción independiente.
Eso es exactamente lo que Universal y Sony han hecho ahora.
La segunda demanda incluye 60.202 grabaciones.
¿Por qué Suno v6 aparece ahora en la demanda?
Aquí está la parte más interesante.
Cuando Suno presentó v6 aseguró que la nueva generación había sido desarrollada con socios de la industria musical y que los datos utilizados para entrenarla no incluían material de Universal o Sony.
Jack Brody, Chief Product Officer de Suno, explicó además que v6 había sido entrenado desde cero con un conjunto de datos diferente al empleado anteriormente.
Suno describe v6 como una familia compuesta por tres modelos: v6, orientado a mayor precisión y control; v6-wild, más experimental; y v6-mini, disponible también para usuarios gratuitos.

La nueva generación permite además editar partes de una canción mediante lenguaje natural, trabajar con varias fuentes, crear a partir de audio, texto, imágenes o vídeo y realizar cambios concretos sin regenerar toda una canción.
Hasta aquí, podría parecer que Suno había creado una separación clara entre sus antiguos modelos y la nueva generación.
Universal y Sony dicen que no.
El argumento de Universal y Sony contra Suno v6
La nueva demanda sostiene que Suno utilizó para desarrollar v6 información procedente de las interacciones de los usuarios con modelos anteriores.
Cuando Suno genera varias alternativas y un usuario escoge una de ellas, esa elección proporciona información sobre qué tipo de resultado funciona mejor.
Suno ha explicado públicamente que este tipo de señales de preferencia contribuye a mejorar sus modelos.
El argumento de Universal y Sony es que, si los modelos anteriores fueron entrenados utilizando grabaciones protegidas sin autorización, utilizar posteriormente sus resultados y las preferencias generadas alrededor de ellos no rompe completamente esa conexión.
Las discográficas utilizan una expresión especialmente gráfica en la demanda: consideran que “v6 no es un nuevo comienzo” y lo presentan como el resultado del mismo origen que cuestionan judicialmente.
También mencionan técnicas como la destilación de modelos, donde un nuevo modelo puede aprender del comportamiento o las capacidades de otro modelo anterior.
Esta parte será especialmente interesante desde el punto de vista tecnológico y jurídico.
El tribunal tendrá que valorar hasta qué punto el aprendizaje derivado de modelos anteriores puede estar relacionado legalmente con los datos que originalmente utilizaron esos modelos.
Y esa cuestión va mucho más allá de Suno.
Podría afectar a la forma en que las compañías de inteligencia artificial sustituyen, actualizan o entrenan nuevas generaciones de modelos.
Suno también ha reconocido que obtuvo audio de YouTube
La batalla judicial tiene además otro frente.
En una respuesta presentada el 1 de septiembre de 2026 dentro del procedimiento anterior, Suno reconoció que obtuvo datos de audio procedentes de YouTube para utilizarlos como material de entrenamiento mediante YT-DLP.
Eso no significa que Suno haya aceptado las acusaciones de infracción de copyright.
La compañía mantiene que el entrenamiento de sus modelos puede estar protegido por la doctrina estadounidense del fair use y también ha cuestionado determinadas reclamaciones relacionadas con la elusión de las medidas tecnológicas de YouTube.
Universal y Sony mantienen la interpretación contraria y aseguran que Suno accedió y copió grabaciones protegidas sin autorización.
La nueva demanda incluye precisamente una reclamación relacionada con la supuesta elusión de las medidas tecnológicas de YouTube.
Por tanto, todavía estamos ante alegaciones y defensas que deberá resolver un tribunal, no ante una sentencia que determine que Suno v6 es ilegal.
¿Universal y Sony están reclamando 9.000 millones de dólares?
Esta cifra necesita contexto porque probablemente aparecerá mucho durante los próximos días.
La legislación estadounidense permite reclamar, en determinados casos de infracción dolosa de copyright, hasta 150.000 dólares por obra.
Aplicado matemáticamente a las 60.202 grabaciones incluidas en esta demanda, el máximo teórico superaría ligeramente los 9.000 millones de dólares.
Además, las discográficas solicitan indemnizaciones relacionadas con la supuesta elusión de las medidas de protección de YouTube.
Pero eso no significa que Suno haya sido condenada a pagar 9.000 millones, ni siquiera que esa vaya a ser necesariamente la cantidad resultante del procedimiento.
La demanda acaba de comenzar.
El tribunal tendrá que resolver primero cuestiones mucho más importantes: si existió infracción, qué obras están afectadas, si el entrenamiento puede considerarse fair use y qué responsabilidad existe, entre otras.
Por eso, titulares como “Suno tendrá que pagar 9.000 millones” serían incorrectos a día de hoy.
¿Qué responde Suno?
Suno rechaza la interpretación de Universal y Sony.
Después de conocerse la nueva demanda, un portavoz de la compañía calificó las acusaciones como erróneas tanto desde el punto de vista factual como jurídico.
La compañía sostiene que v6 fue entrenado utilizando contenido licenciado procedente de sus socios, interacciones y señales de preferencia de su comunidad y los avances técnicos acumulados por su equipo.
Suno insiste además en que su objetivo es utilizar características musicales para permitir la creación de nuevas obras, no reproducir trabajos existentes.
Es importante mostrar las dos posiciones porque aquí está precisamente el conflicto.
Universal y Sony argumentan que existe una continuidad entre los primeros modelos y v6.
Suno afirma que su nueva generación utiliza un sistema y unos datos diferentes y que las acusaciones de las discográficas no describen correctamente cómo funciona la tecnología.
Ahora tendrá que ser el proceso judicial quien determine qué interpretación prevalece.
¿Qué significa esta demanda para los usuarios de Suno?
De momento, muy poco cambia para quien utiliza la plataforma.
Suno v6 continúa disponible y la presentación de una demanda no implica automáticamente la retirada de un modelo ni la paralización del servicio.
Tampoco significa que las canciones creadas por los usuarios pasen automáticamente a ser ilegales.
Son cuestiones diferentes.
El litigio se centra principalmente en cómo Suno habría obtenido y utilizado determinadas grabaciones para desarrollar sus modelos y en las consecuencias legales de ese entrenamiento.
Para entender cómo funciona actualmente la plataforma, sus modelos y su sistema de generación, tenemos nuestra guía completa de Suno AI: qué es, cómo funciona y cómo crear música paso a paso.
También analizamos por separado Suno Studio, que está convirtiendo progresivamente la plataforma en algo mucho más cercano a un entorno de producción musical que a un simple generador de canciones.
Lo realmente importante de esta demanda no son los 9.000 millones
Es fácil quedarse con la cifra.
Pero desde el punto de vista de la inteligencia artificial, hay una cuestión bastante más interesante.
¿Puede una compañía empezar de cero legalmente simplemente entrenando un modelo nuevo?
Universal y Sony dicen que no necesariamente.
Su argumento es que, si el nuevo sistema aprende de resultados, conocimientos o preferencias generadas mediante modelos anteriores, parte de aquel aprendizaje podría seguir presente.
Suno sostiene que v6 representa una nueva generación desarrollada con contenido licenciado, colaboración con la industria y nuevas técnicas de entrenamiento.
Esta discusión puede terminar siendo mucho más importante que la indemnización concreta de este procedimiento.
Porque Suno no es la única compañía desarrollando modelos generativos.
Si los tribunales estadounidenses establecen criterios claros sobre cómo puede transferirse conocimiento entre generaciones de modelos, esas decisiones podrían acabar influyendo en buena parte de la industria de la inteligencia artificial.
Suno está intentando acercarse a la industria musical
Hay además una aparente contradicción que explica por qué este momento resulta especialmente interesante.
Mientras Universal y Sony continúan litigando contra Suno, otras compañías musicales están colaborando con ella.
Warner Music Group llegó a un acuerdo con Suno en 2025. BMG anunció su alianza en agosto de 2026 y Believe hizo lo mismo el 8 de septiembre.
Al día siguiente, Suno lanzó v6 presentándolo precisamente como una nueva etapa desarrollada junto a la industria musical.
Es decir, actualmente conviven dos modelos de relación con Suno dentro de la propia industria: compañías que han optado por negociar acuerdos y otras que continúan intentando delimitar judicialmente cómo puede utilizarse su catálogo.
Probablemente veremos mucho más de ambas estrategias.
¿Puede desaparecer Suno v6 por esta demanda?
A día de hoy, no hay ninguna orden que obligue a retirar Suno v6.
Universal y Sony sí solicitan al tribunal medidas que impidan determinados usos de sus grabaciones y piden una orden judicial contra las conductas que consideran infractoras.
Pero solicitar una medida y conseguirla son cosas distintas.
El procedimiento acaba de empezar.
Por tanto, no tendría sentido afirmar ahora que Suno va a cerrar, que v6 desaparecerá o que sus usuarios perderán sus canciones.
Nada de eso se ha decidido.
Qué puede pasar ahora
La nueva demanda se desarrollará en paralelo al procedimiento anterior, donde sigue siendo fundamental decidir si el entrenamiento realizado por Suno puede acogerse al fair use.
Ese debate probablemente tendrá consecuencias mucho mayores que este caso concreto.
Por un lado están los propietarios de los catálogos, que defienden que entrenar modelos comerciales con grabaciones protegidas requiere autorización.
Por otro están compañías como Suno, que sostienen que el análisis de grandes cantidades de música para desarrollar nuevas herramientas generativas puede estar protegido legalmente.
Mientras los tribunales intentan resolver esa cuestión, Suno está haciendo algo igualmente significativo fuera de ellos: firmar acuerdos con parte de la industria musical y construir sus nuevos modelos alrededor de esas alianzas.
El problema es que Universal y Sony consideran que el pasado tecnológico de Suno todavía importa.
Y v6 acaba de convertir esa discusión en algo mucho más interesante.
¿Suno v6 es ilegal?
No existe actualmente una sentencia que declare ilegal Suno v6.
Universal y Sony sostienen en su demanda que el nuevo modelo continúa explotando material protegido utilizado por generaciones anteriores. Suno rechaza esa interpretación.
Será el tribunal quien tenga que determinarlo.
¿Puedo seguir utilizando Suno?
Sí. La plataforma continúa funcionando y Suno v6 sigue disponible.
La existencia de esta demanda no supone por sí misma una prohibición del servicio.
Si quieres empezar desde cero, en nuestra guía de Suno AI explicamos cómo funciona la plataforma, mientras que en Suno Prompts tenemos ejemplos para controlar mejor los resultados.
¿Qué diferencia hay entre esta demanda y la anterior?
La primera demanda se presentó en 2024 y afectaba a un conjunto mucho más reducido de obras utilizadas como ejemplos del supuesto entrenamiento no autorizado.
Esta nueva acción incorpora 60.202 grabaciones adicionales identificadas durante el proceso de investigación del caso original y añade el debate sobre la relación entre los antiguos modelos de Suno y v6.
¿Warner también está demandando a Suno?
Warner Music Group formó parte del litigio inicial, pero alcanzó un acuerdo con Suno en noviembre de 2025.
Actualmente Warner es uno de los socios con los que Suno afirma haber desarrollado su nueva generación v6.
